jueves, 10 de enero de 2013

Un ejemplo chino para Cuba

Manifestantes contra la censura en China
Gran parte de la responsabilidad por el deterioro económico, político y social que se verifica en Cuba lo tiene la prensa pública, mero instrumento de las directrices del castrismo. Y no se trata de pedirles a los periodistas de la prensa oficial cubana que se inmolen por la libertad, sino que comiencen a presionar desde sus reportajes y editoriales para que las barreras de la censura retrocedan paulatinamente.  El caso del periódico chino Southern Weekly, cuya redacción se fue recientemente a huelga  contra la censura en sus artículos, demuestra que es posible hacer algo aun en países totalitarios donde la ley está al servicio del poder institucional.

La huelga del Southern Weekly, semanario de la provincia de Guangdong, se produjo después que los censores comunistas modificaran un editorial publicado en la edición de Año Nuevo llamando a que en China se establezcan derechos constitucionales. La revuelta alcanzó resonancia nacional, siendo incluso apoyada en Internet por la actriz Yao Chen y el escritor Han Han, con miles de seguidores en las redes sociales. Según el periódico El Mundo, el máximo responsable del Partido Comunista de China (PCCh) en Cantón, el recién nombrado Hu Chunhua, tuvo que dar a entender “que despediría al actual jefe de Propaganda provincial, Tuo Zhen, al que los periodistas atribuyen un estricto control sobre el contenido de la publicación, conocida por su periodismo de investigación y su línea editorial liberal”.

Un ejemplo de que sí se puede y que la solución a la censura y el atraso en Cuba nacerá de la presión de una ciudadanía consciente y harta del despotismo gubernamental. En este sentido, los periodistas no pueden, o no deben, ser militares al servicio de un gobierno, sino vehículos de expresión de la sociedad a la que pertenecen.

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