jueves, 3 de enero de 2013

25 impuestos, ninguna ganancia

Cuentapropista en Cuba

“Hay que cumplir con las obligaciones antes de disfrutar de los beneficios”, reza una máxima económica del gran empresario cubano (exiliado en Puerto Rico) Jerónimo Esteve Abril, aplicable al establecimiento de una ley de impuestos para todos los cubanos por parte del régimen de los hermanos Castro este mes de enero. Sin ofrecer primero a los ciudadanos y pequeños empresarios de la Isla la libertad de maniobra y la seguridad jurídica necesarios para desarrollar sus negocios y emprendimientos a plena capacidad, el gobierno cubano pretende esquilmarlos todavía más, en una maniobra de ajuste propia de quienes aspiran a comer pescado sin mojarse… las manos.

Con la entrada en vigor de la nueva ley fiscal, el esquema tributario cubano queda constituido por 19 impuestos, tres tasas e igual número de contribuciones, lo cual es considerado la primera tributación integral en Cuba desde 1959. La ley “grava los ingresos personales (con un tributo) a ser pagado por los cubanos y extranjeros con residencia permanente en el país por todos los ingresos que generen tanto en el territorio nacional como en el exterior”. Son 25 tributos --siete más que la anterior ley vigente—“sobre ingresos personales, utilidades, ventas, propiedad de viviendas, utilización de fuerza de trabajo, transporte terrestre y propiedad o posesión de tierras agrícolas, entre otros”.

25 nuevos impuestos sin ninguna ganancia, pues los llamados a generar riqueza en Cuba continúan con los grilletes estatales atenazándoles las piernas. Hay que liberar las capacidades de los cubanos antes de pretender engordar las arcas del Estado a costa de sus esfuerzos, o lo que es lo mismo: No se puede sacar agua antes de fabricar el pozo.


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