martes, 2 de octubre de 2012
Limosna con escopeta
El canciller de Raúl Castro, Bruno Rodríguez, ha dicho que su gobierno no quiere exiliados invirtiendo en Cuba porque, según él, son demasiado pobres. No obstante, en Miami, desde Hialeah, el exilio cubano mantiene hasta los viejos ladas soviéticos enviando piezas de repuesto a la Isla, como refleja esta excelente caricatura de Omar Santana, publicada en El Nuevo Herald. Es la soberbia empobrecedora de un régimen que vive desde hace medio siglo de subsidios y remesas del exterior mientras se da el lujo de despreciar el potencial del empresariado cubano.
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La caricatura
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