miércoles, 10 de octubre de 2012
La ineficiencia va en coche
Raúl Castro ha autorizado la compra de automóviles nuevos sólo a funcionarios y una vez cada cinco años, en una nueva normativa repleta de limitaciones. Es decir, los coches recién salidos de los concesionarios sólo estarán al alcance de los poderosos, de los magnates del poder comunista y sus edecanes. Únicamente los cubanos que obtengan sus ingresos en divisas o pesos convertibles gracias a “su trabajo en funciones asignadas por el Estado o en interés de éste”, podrán adquirirlos, apunta la web América Económica, y sólo con un permiso expreso del Ministerio de Transporte.
Por supuesto, la normativa no incluye a los extranjeros afincados en la Isla, ciudadanos de primera respecto a los cubanos de tercera que oprime la dictadura.
Son estas las famosas “reformas” con que el raulismo ha encandilado a un sector de la opinión pública que insiste en ver rosas donde sólo hay espinas. Reformas cosméticas que seguirán discriminando a los cubanos de a pie y afincando el poder de una elite militar y burocrática irresponsable, incapaz de generar progreso. La solución está en manos del pueblo: el ineficiente y abusivo intermediario que es el régimen castrista, sobra.
http://www.americaeconomica.com/index.php?noticia
Etiquetas:
Editoriales
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