![]() |
| Alumnos de primaria en Cuba |
Cada vez se vuelve más delirante el discurso justificativo del régimen de Raúl Castro. Cerca de 300 maestros han abandonado Cuba a lo largo de 2012, según datos del Ministerio de Educación, que ha culpado de ello a la política de “robo de cerebros” de Estados Unidos. El portavoz del Ministerio, Lisardo García Ramy, ha llegado al colmo de decir que esos maestros representan una pérdida de 11,9 millones de dólares para el país, “porque el costo de la preparación de un licenciado en educación se estima en cerca de 41.000 dólares”.
A García Ramy se le olvidó decir que ese supuesto costo de preparación no es más que un robo del Estado a los pobres trabajadores cubanos, incluyendo los maestros, que perciben salarios risibles por sus servicios. El verdadero robo de cerebros ocurre en Cuba. Nada en Cuba lo regala el Estado, puesto que nada produce por sí mismo: es el sudor de los obreros y profesionales cubanos el que mal-administra el castrismo en el poder. Eso sin contar con que Estados Unidos no necesita robarle maestros a nadie: más bien los maestros allí, de mucho más nivel que los pobremente preparados cubanos –que ni siquiera hablan inglés en su mayoría--, tienen dificultades para mantener sus empleos.
¿Se habrá preguntado el gobierno cubano por qué quieren los maestros, los médicos, los deportistas, los empresarios, los trabajadores, los cubanos en general, abandonar la Isla? ¿Es que son los millones de cubanos que quieren irse porque en Cuba no hay futuro los que están equivocados, o serán los Castro y por ello fuerzan a sus ciudadanos a permanecer prisioneros en el “paraíso de los trabajadores”? ¿En qué otro país del mundo pasa esto?
La solución consiste en instalar una democracia, un estado de derecho y un libre mercado en la Isla, y los cubanos abarrotarían los aviones para volver a Cuba. Y los que no son cubanos también.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada