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| Presidente dominicano Danilo Medina |
La ya larga democracia de los dominicanos debería ser un ejemplo a seguir para Cuba. Una pequeña isla sin mucho aspaviento ni demasiado alarde, sin perder la alegría y el entusiasmo que les son consustanciales a sus ciudadanos, ha conseguido estabilizar el Estado de Derecho, que con todos sus defectos y dificultades sigue siendo el menos malo de todos los sistemas posibles, como dijera Winston Churchill.
Con la toma de posesión de Danilo Medina la pasada semana, República Dominicana refrenda el camino democrático que escogió hace ya varias décadas, y que los cubanos deberíamos imitar. A continuación un fragmento del discurso de aceptación del nuevo presidente:
Fragmento del discurso de toma de posesión de Danilo Medina en República Dominicana
Por eso es importante primero inclinarme humildemente, agradecido ante Dios.
Pedirle que me mantenga siempre en el camino de la justicia, del amor, de la humildad, de la compasión y del equilibrio.
Pedirle que nunca me deje llevar por la soberbia, el odio, la frialdad, la insensibilidad, la vanidad, la arrogancia y la prepotencia.
Esta es una hora solemne, porque la transición pacífica de un Presidente a otro, ambos electos por la voluntad popular libremente expresada, es una conquista de nuestro pueblo.
Solo la voluntad popular ha de instaurar regímenes y gobernantes legítimos en el suelo de nuestra patria
Hemos conocido el salvajismo de la tiranía y la pesadilla de la represión.
Hemos mordido el fruto amargo de la opresión, que nos privó de todos los derechos, de todos los bienes, de todas las ilusiones y de todas las esperanzas.
Los convoqué como candidato, y ahora los convoco como presidente, para que luchemos por cosas muy concretas:
- Para disminuir, de forma contundente e irreversible, la pobreza absoluta en nuestro país.
- Para implantar un nuevo modelo de desarrollo, que tenga como base, más oportunidades, más innovación, menos burocracia y más defensa ambiental.
Para mejorar nuestra educación, nuestra salud y nuestra seguridad ciudadana.
- Para construir un país más moderno, libre, justo e independiente, con democracia plena, con instituciones sólidas, defensa de los derechos humanos y absoluta libertad de expresión.
- Para construir un país ético y transparente, basado en la meritocracia y en el combate implacable y vigoroso, a todas las formas de impunidad.
Ese es el compromiso que hoy juro solemnemente honrar durante los próximos 4 años.

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